La guerra acaba, pero nunca se pueden olvidar los horrores que los buenos hombres tienen que vivir allí. el terror termina pero las pesadillas persisten. waterloo marca un antes y un después en el futuro de demasiados. lady darcy howard es más la hija de un militar que de un conde, a pesar de que su padre ostenta ambos tratamientos. no sabe lo que es tener un título y ser una jovencita adecuada que debe moverse con corrección y decoro por los salones de baile, hasta que la supuesta normalidad la trae de vuelta a londres. no, cuando ha crecido escuchando órdenes militares y su progenitor se ha asegurado de que ella supiera disparar un arma para mantener su propia supervivencia. la muchacha es consciente de que la vida es sagrada, tanto o más que las normas que rigen la sociedad, porque ha visto demasiada muerte. con ese pensamiento no dudará en lanzarse a socorrer a un militar que sirvió bajo las órdenes de su padre. si salvar a ese obstinado hombre implica que debe pegarle un tiro y acabar con la reputación hecha trizas, por dios, que así lo hará. ¿qué ocurrirá cuando las acciones de darcy la lleven a tener que tomar una drástica decisión que podría implicar su propia destrucción?
